sábado, octubre 29, 2011

La quiebra sentimental y los efectos solares

Cualquier cosa sirve para tapar el sol... Momentáneamente.

El otoño llega cuando en la sombra te congelas y para salir de este estado hipotérmico te pasas al sol sientes como te achicharra la piel sin dejar el frío atrás.

Al caminar en las noches por las solitarias calles de Pachuca me recuerda que estoy perdiendo el tiempo en este lugar que, por más que tenga pedazos de mi infancia y lazos familiares, nomás no lo siento como mío.

Mi proyecto de vida era irme a estudiar a Estados Unidos para formar una familia con una persona que había pasado por las mimas desventuras de la vida que Yo. Mi mente interpretó que tal empatía nos haría respetar las leyes no escritas en una relación de pareja. Tal vez por eso pensé que funcionaría.

Al final este pelmazo de reportero se vio con la realidad de que en el banco de la vida y del amor su línea de crédito se ha agotado, por lo que se declaró en banca rota para evitar que otra vez terminara con el ánimo hecho pedazos.

¿Que hacer para salir de esta recesión sentimental donde el circulante se ha acabado? Lo único que se me ocurre es no rendirse y salir adelante. Tal vez no tenga mucho que dar pero espero que los pocos centavos afectivos que me restan los pueda invertir en una buena causa.

Pero eso si, hoy día hice una reestructura administrativa de mi pensamiento para ahorrar costos y evitar que la caída sea más estrepitosa. Como en la volatilidad de los mercados.

Empecé por aceptar la realidad y ver en todo lo que me he equivocado en mi vida, después agradecer a las personas que de alguna forma habían tenido una parte importante en mi vida, entre ellas, mi ex esposa que chueco o derecho ha sido la única mujer que se aventó a tener una vida conmigo a largo plazo (aunque este fue muy corto).

Una de las cosas que busco es huir de este Lugar que siempre me deja con el trasero pateado y con un amargo sabor de boca. La ciudad de México tal vez sea cabrona y te da madrazos de frente, pero al menos no es hipócrita como Pachuca.

El margen económico para emprender estas nuevas aventuras y aventuras de la vida es muy poco, por lo que la menor equivocación podría tener consecuencias notables.

Poco a poco salgo de este desmadre interno, pero por más que intento echarme al sol para calentar algo de mi alma, nomás lo achicharra. El frío no se va tan fácil, sobretodo si tienes un sol que se niega a darte calor.

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